¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
En nuestro modelo educativo actual se lleva una evaluación muy rustica, dado ésta se podría responder a la pregunta anterior con un si, pues aun en la actualidad éste sistema evalúa a los alumnos en base a un examen que contiene unas cuantas preguntas siendo estas del contenido de la materia que se trate y por supuesto que también bajo la observación misma que se va dando en el estudiante, pero ¿acaso eso que se evalúa es aprendizaje?, mas bien yo lo veo como conocimiento memorístico, ya que en la actualidad la mayoría de los alumnos solo se dedican a memorizar para pasar un examen, pero con el pasar del tiempo se les va olvidando, esto es por varias circunstancias como el no ponerlo en práctica o porque realmente no les fue tan importante, no le encontraron un significado o no vieron una aplicación real sobre ese conocimiento que habían adquirido. Pero a esto nos ha llevado nuestro modelo de evaluación del aprendizaje actual.
En mi opinión la respuesta al cuestionamiento que nos compete es NO debido a que el aprendizaje es un proceso muy complejo que para ser realmente considerado como tal, éste no solo debe de ser algo conceptual y memorístico sino que debe de ser como lo indica Xavier Vargas en su texto “al aprender, el ser humano está optando por una forma concreta de apropiación de la realidad, del mundo”, pues al almacenar datos no es aprender, sino que esos datos nos sean de utilidad para enfrentar un problema o situación del mundo real, que aplicándolos (ponerlos en acción) nos ayuden a solventarlo, dando como origen un nuevo y verdadero aprendizaje que a la ves originaria el desarrollo de una competencia.
Como lo hemos visto con anterioridad para que se de un verdadero aprendizaje se debe situar dentro del interés del estudiante, es decir, no basta que estén situadas cognoscitivamente dentro de sus posibilidades reales, sino que también dentro de su interés personal.
En nuestro modelo educativo actual se lleva una evaluación muy rustica, dado ésta se podría responder a la pregunta anterior con un si, pues aun en la actualidad éste sistema evalúa a los alumnos en base a un examen que contiene unas cuantas preguntas siendo estas del contenido de la materia que se trate y por supuesto que también bajo la observación misma que se va dando en el estudiante, pero ¿acaso eso que se evalúa es aprendizaje?, mas bien yo lo veo como conocimiento memorístico, ya que en la actualidad la mayoría de los alumnos solo se dedican a memorizar para pasar un examen, pero con el pasar del tiempo se les va olvidando, esto es por varias circunstancias como el no ponerlo en práctica o porque realmente no les fue tan importante, no le encontraron un significado o no vieron una aplicación real sobre ese conocimiento que habían adquirido. Pero a esto nos ha llevado nuestro modelo de evaluación del aprendizaje actual.
En mi opinión la respuesta al cuestionamiento que nos compete es NO debido a que el aprendizaje es un proceso muy complejo que para ser realmente considerado como tal, éste no solo debe de ser algo conceptual y memorístico sino que debe de ser como lo indica Xavier Vargas en su texto “al aprender, el ser humano está optando por una forma concreta de apropiación de la realidad, del mundo”, pues al almacenar datos no es aprender, sino que esos datos nos sean de utilidad para enfrentar un problema o situación del mundo real, que aplicándolos (ponerlos en acción) nos ayuden a solventarlo, dando como origen un nuevo y verdadero aprendizaje que a la ves originaria el desarrollo de una competencia.
Como lo hemos visto con anterioridad para que se de un verdadero aprendizaje se debe situar dentro del interés del estudiante, es decir, no basta que estén situadas cognoscitivamente dentro de sus posibilidades reales, sino que también dentro de su interés personal.